Muchos de nosotros hemos sentido tristeza alguna vez en nuestra vida. Cuando esta aparece, se instalará en la casa de nuestras mentes como el peor de los compañeros.

Nos abraza con un velo gris ceniza que oscurece todo con sus tonos grises y nos invita a escondernos en el caparazón de nuestra introspección durante días o semanas.

Algunas razones por las que la tristeza dura más que otras emociones

¿Por qué la tristeza dura más que otras emociones? 1

Si nos apegamos a las tristezas podemos terminar en un cuadro depresivo que no traerá nada bueno a tu salud mental

La tristeza, como muchas emociones, tiene mala reputación. No sabemos qué hacer con ella.

Cuando la experimentamos, queremos deshacernos de su presencia como si fuera el peor enemigo. A menudo, cuando vemos nuestro desánimo y nuestras expresiones depresivas, no dudan en utilizar la frase comúnmente usada y engañosa “ánimo, no vale la pena, la vida dura dos días”.

En nuestra ideología colectiva, seguimos asociando esta emoción con la debilidad, y quizás por eso seguimos abusando de esta condición.

Esta emoción es proporcional al hecho que la provocó y a la forma en que la interpretamos

Has estado en una relación durante cinco años. Has intentado que las cosas funcionen pero al final lo aceptas, es mejor dejar a esta persona.

Después de la ruptura y después de una lucha tan larga por este amor, ahora sientes una tristeza infinita. Y esta condición te acompaña durante meses o incluso años.

Ahora, en las mismas circunstancias, otra persona interpreta la decisión de romper como un alivio. Este pequeño ejemplo nos muestra algo muy sencillo, la tristeza dura más que otras emociones porque los desencadenantes son más importantes.

Porque están asociados a eventos que pueden ser traumáticos. Sin embargo, todo depende también de cómo se interprete la experiencia.

El peligro de la rumia: cuando nuestros pensamientos alimentan este sentimiento

La Universidad de Lovaina realizó un estudio para profundizar un poco más en la comprensión de las emociones.

Les interesaba saber cuánto tiempo duran en promedio realidades psicofisiológicas como la alegría, el miedo y la vergüenza. Bueno, algo que fue evidente es que la felicidad no es un estado largo como creemos.

  • Emociones como el miedo, la sorpresa, el aburrimiento o el disgusto fueron muy breves. Sin embargo, en toda la muestra analizada hubo un estado que siempre se percibió como duradero: la tristeza.
  • Los investigadores querían comprender qué motivó esa evidencia. ¿Qué hace que la tristeza se calme durante semanas o meses en nuestra vida? La respuesta está en nuestros patrones de pensamiento.
  • Rumiar y pensar co
  • ntinuamente en el estímulo que desencadenó este estado hace que sea difícil desaparecer.

No detenernos a pensar en ese evento que causó nuestra decepción, pérdida o sufrimiento no solo alarga la tristeza. Además, la intensifica.

La resistencia

Una de las razones por las que la tristeza dura más que otras emociones es nuestra resistencia. Negarse a aceptar la emoción sentida hace que sea difícil manejarla.

La salud también valida cada emoción, entendiendo que en situaciones anormales las emociones complicadas es normal, debemos comprenderlos, aceptarlos y saber lidiar con ellos nos da equilibrio y nos permite transitar mejor en días de calma e infelicidad.

Erismel Ramirez – Coach de crecimiento personal