La soledad y el aislamiento pueden ser circunstancias que juntas o separadas propician  niveles de mortalidad, por lo que comprenderlas puede ayudarte a identificarlas en tu vida o en la de personas a tu al rededor.

Aunque fácilmente pueden confundirse, existen situaciones puntuales que las diferencian. Pero esta confusión se da  porque las personas que  presentan soledad y tristeza, han  experimentado previamente aislamiento social.

Reconoce las diferencias entre soledad y aislamiento

Aunque estos temas podrían considerarse muy subjetivos existen formas de reconocer cuando alguien se aísla o prefiere estar solo.

Ya que una de las posturas principales  es que la soledad se puede experimentar estando entre personas, manifestándose como una sensación interna y muy personal.

Por otra parte, cuando nos referimos al aislamiento esta estrechamente ligado a acciones de espacio físico, donde no necesariamente tiene que existir un sentimiento de lamento, por lo contrario existen personas que encuentran bastante cómodo  aislarse, tomándolo como una decisión.

Incluso parecerá sorprendente la capacidad de mantenerse aislados, sin embargo cuando existen hábitos de aprendizaje y distracción, estos espacios fomentan el crecimiento personal.

Resultando bastante cómodo encontrarse consigo mismo, dedicarse a sus gustos y pasatiempos, siempre y cuando existan los momentos de esparcimiento como compartir con sus amistades y familia.

Momentos sanos a solas ¿Cómo incorporarlos en el día a día?

Aprende a establecer tus limites y disfruta de tus espacios a solas

Aprende a establecer tus limites y disfruta de tus espacios a solas

Como ya explicamos, el aislamiento y soledad son situaciones totalmente distintas, pero de una forma insana pueden llegar a convertirse en depresión o cuadros de soledad extrema, siendo  oportuno saber llevar espacios a solas, que siempre son justos y merecidos.

Primeramente, establece los términos en los que te sientas mas cómodo, como intervalos de tiempo donde gozes de tus momentos a solas pero incorpores las relaciones afectivas.

Para que esto se de ponte a prueba, comparte y sal, donde evalúes tu tolerancia hacia los espacios abiertos, multitudes de personas, eventos concurridos. De esta forma sabrás mejor como recrearte.

También explora tu afinidad familiar y amistosa,  pudiéndote sentir mas cómodo en compañía de ciertas personas, eso no esta mal. Pero es justo darle su puesto a quienes se preocupen por ti, sin que lo tomen  personal.

Si sientes que es forzoso dar estos pasos de un momento a otro no desesperes, date tu tiempo y disfruta sin  imposiciones. Una forma de dar estos primeros pasos es compartir con personas que no necesariamente pertenezcan a tu circulo, ¿Pero como?

Puedes inscribirte en cursos de tu interés, donde compartas gustos similares con otras personas, de forma que aunque no estés en tu zona de confort puedes crear nuevas relaciones afectivas que te alejen del aislamiento y la soledad enfermiza.

Con Erismel podrás encontrar una guía para no caer en la trampa de la soledad y aprender a aislarte de forma sana.